¡Somos una empresa con valores! Pero hoy, trabajamos 15 horas seguidas.

Cuando todo parezca ir en contra tuya, recuerda que un avión despega a contra viento, no a su favor – Henry Ford

 

Algunas veces las empresas tienen publicados sus valores, código de conducta, pero en la operación y las decisiones que se toman, hacen que esos valores y códigos de conducta pierdan credibilidad y el liderazgo ético.

Una de las razones es carecer la decisión para llevar a cabo el código de conducta, el reglamento interno y la filosofía corporativa en lo práctico.

Por este motivo enumeramos los factores que impiden lograr una empresa con valor.

 

  1. Desconocimiento de la pérdida de liderazgo ético

Este se traduce en perdida de la cohesión laboral dentro de tu equipo de trabajo por tener decisiones que van en contra de valores o principios.

  1. Disminución o falta de congruencia en acciones

La disminución o falta de congruencia en acciones de los líderes de la empresa, ya sea el Director General y de recursos humanos, en la mayoría de los casos hacen actividades que conllevan a una mala práctica o al no poder comunicar alguna situación de la empresa eligen la practicidad.

  1. Ignorar costos ocultos por malas prácticas

El Ignorar los costos ocultos que trae una mala práctica generada por la incongruencia o por falta de comunicación, se reflejan en las finanzas de la empresa, al disminuir la productividad, así como la vocación del servicio, ocasionado el desánimo del equipo de trabajo.

  1. Hacer gastos personales con recursos de la empresa

Esta es una mala práctica que tiene como consecuencia la pérdida del liderazgo ético y sobre todo si el personal encargado de manejar el recurso de la empresa se vuelve cómplice de estas acciones y el no tener políticas claras dentro de la empresa u organización genera una atmósfera de favoritismo.

  1. Gastos en publicidad

Gastar en grandes anuncios, campañas de publicidad en el tema de ética y valores dentro de la empresa es incongruente al tener una crisis de reputación interna.

 

Conclusión

Aparentamos ese liderazgo moral y ético, pero ¿En realidad existe esa congruencia y ese conocimiento del costo que esto implica? Sin duda las malas prácticas destruyen el liderazgo moral de tu organización, termina o se va incrementando y convirtiéndola menos competitiva. Por este motivo tienes que pregonar con el ejemplo de las buenas prácticas para ser “una empresa con valor”

 

 

Fidel Alejandro Reyes

Columna semanal